Fue el gran fracaso de la apuesta de Dino De Laurentiis y que debió de costarle un ojo de la cara. Pero el viejo zorro bien que lo promocionó para la publicidad, cuando sólo sale en unos pocos planos al final de la película.Nunca acabó de funcionar bien el Kong gigante y mecánico.
Lo más divertido es que acabó copiando a los japoneses poniendo a un tipo disfrazado entre miniaturas. FX de última generación, por aquel entonces.












