Las miniseries ya existían (por ejemplo Band of Brothers en HBO) pero seguramente Lost fue la primera serie de éxito que renunció a +20 capítulos por temporada para alargar la serie 1-2 temporadas más.
Lo que se hace desde la expansión de las plataformas, series cortas, que no se sabe si van a continuar y encima a menudo estiradas como un chicle porque no saben qué hacer con ella es lo que me parece un sinsentido.
A Netflix le encanta cuando las series viejas de 23 capítulos por temporada dan el pelotazo en su plataforma (Friends, Seinfeld, Girlmore Girls, Suits, X Files) pero nunca han hecho el mínimo esfuerzo por tener una serie anual importante de digamos 13 episodios por temporada.
Las series procedimentales siguen teniendo validez, pero por lo que sea a las plataformas no les interesa hacerlas.
Eso exige tener una maquinaria bien engrasada e incluso se beneficia de tener una entrega semanal. También gracias a esa planificación es más fácil decidir si hacen una segunda temporada antes de terminar la primera en lugar de esperar a que se estrene y a ver qué pasa.
Prime y HBO a menudo apuestan por una segunda temporada antes de estrenar la primera, lo cual demuestra que hay un proyecto, hay confianza y voluntad de hacer una entrega al año, pero lo de Netflix con las series es una escabechina difícil de digerir porque no suelen dar luz verde a una nueva temporada hasta que no se estrena la primera y ven qué tal ha ido.
Claro, luego algunas segundas temporadas llegan cuando nadie se acuerda ya de la primera y caen un montón los visionados. Es un problema que crean ellos mismos.