Jean Ray, maestro olvidado del fantástico literario

frank zito

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De entre los autores de literatura fantástica puede ser este belga de Gante (Raymundus Joannes de Kremer, 1887 – 1964), en mi opinión, el más necesitado de una revalorización, o para empezar simplemente descubrimiento (y si lo circunscribimos al terror sí que apuesto a que es el más infravalorado). Su desconocimiento general seguro viene dado por la poquísima difusión en inglés de su obra, manteniéndose una personalidad más o menos conocida solo en el mundo francófono y sin conseguir salir de esos límites.

Sus relatos van del horror al fantasy (y convergencia de ambos en varios casos), con un estilo nada caduco, de asombrosa modernidad, y muchos de ellos diría que se caracterizan por la original, para su época, idea de si todo lo asombroso ha ocurrido realmente o solo en la mente del protagonista, fusionado lo surreal, potentemente onírico, planos paralelos de realidad, desarrollo ambiguo y pleno de apuntes ambivalentes de todo tipo etc., todo con unas formas de curioso e indefinible encanto; abundando también el mar como escenario y las escenas de tabernas portuarias, con pescadores relatando historias extrañas mientras remojan el gaznate. Ambientes que conocía de primera mano y en los que acabó cayendo en algún mal hábito: fue traficante de armas, alcohol y acabó en la cárcel por desfalco (encierro en el que escribió algunas de sus historias más conocidas).

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En su temáticamente variada obra, tenemos la novela “Malpertuis”, que sería –marcando infinitas distancias, para no confundir expectativas- su peculiar versión de una “haunted house”, siendo los fantasmas… ¡Dioses del Olimpo! (hay una versión fílmica Ketunpesä (1971) - IMDb , con participación de Orson Welles, para al que le interese, aunque a mí no me gusta, o gustó en su momento); su relato corto más famoso es, sin duda, el extraordinario y muy inquietante “La Callejuela Tenebrosa”, contada a partir de dos manuscritos diferentes, complementarios, narrando el primero los hechos sobrenaturales inexplicables y espeluznantes, y el segundo narrado por la persona inconscientemente artífice de su aparición, aún así dejando sin explicación casi todo; muchas historias marítimas y demoníacas(“El Salterio de Maguncia” –después de la callejuela, su historia más famosa-, “El Plato de Moustiers”, “El Gran Nocturno”, “El Diablo de Cera” …); relatos de fantasmas y de vampiros (“La Posada de los Espectros”, la exquisita “Storchhouse o la casa de las cigüeñas”, “El Cementerio de Marlyweck”, la suave y maravillosamente excéntrica “Dios, Tu y Yo”, el magnífico “El Guardián del Cementerio”, éste último su primer relato que leí, en la antología “No Todos los Vampiros Chupan Sangre”, y que me hizo rastrear su obra); historias a lo Lovecraft, con monstruosidades enormes, indescriptibles y sugiriendo ese “horror cósmico” (el delirante “El Terror Rosa”, el terrorífico “El Uhu”) ; aventuras zoantrópicas fascinantes e inquietantes (inolvidable “La Princesa Tigre”); historias con algo extraño en la Naturaleza (“The Horrifiying Presence”, “The Man Who Dared”) abiertamente reminiscente alguna de la famosa “Los Sauces” de Algernon Blackwood (“En las Marismas del Fenn”); en campos más simpáticos: posadas caníbales (“Estofado Irlandés”), la clásica historia del Doble, aquí ficticio, creado, en la propia ficción al principio, y que se vuelve luego real (“Yo Maté a Alfred Heavenrock”) y un largo y heterogéneo etc. para elegir. También tiene el escritor su típico Detective reminiscente de Sherlock Holmes (de casos mundanos o aparentemente sobrenaturales), Harry Dickson, aunque de estos –innumerables- relatos, creo solo haber leído por el momento “El Extraño Resplandor Verde”.

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Más allá de los citados y las coletillas personales a algunos, recomiendo leerlos todos; y, aunque es su obra difícil de encontrar, si podéis hallarlos tenéis sus “Obras Escogidas” (Obras escogidas de Jean Ray | Ficha | Biblioteca | La Tercera Fundación ), también “Los Cuentos del Whisky” (Los cuentos del whisky | Ficha | Biblioteca | La Tercera Fundación ), “Los Últimos Cuentos de Canterbury” y personalmente recomiendo “Las 25 mejores Historias Negras y Fantásticas”: una de las mayores concentraciones de joyas literarias cortas fantásticas que pueda haber (Amazon product ASIN B00KWLOA44).

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2. John Buchan
 
Última edición:
Harry Dickson son falsas traducciones del Holandés al frances de una imitación de Sherlock Holmes (cambió su nombre de Holmes a Dickson por miedo a cuestiones de derecho y se le empezóa conocer como Harry Dickson, el Sherlock Holmes americano) alemana de la que se aburrió tanto cuando fue encargado de realizarlas que se los inventó todos a partir de las portadas y el titulo. No es su detective, pero si sus historias, aunque no se suponía que debieron serlo. Es una situación bastante rocambolesca y tan peregrina como lo que se le puede atribuir a este autor. Son fabulosas, pero muy irregulares y no es donde uno encontará su obra más lograda. Es pulp autoconsciente que busca el exceso y sensacionalismo sin redención ni mala conciencia.

Jean Ray es un gigante de la narrativa del siglo veinte que, sin embargo, igual que otros muchos en otros muchos idiomas no ha tenido la difusión deseada en parte, ciertamente, por no ser anglosajón, pero también por otras muchas circunstancias que tienen que ver con devenires históricos y circunstanciales. Yo lo pondría, desde luego, en el mismo rincón de los Poe, Hoffmann, los tres mosqueteros de la Weird Tales, Maupassant, Hodgson, Le Fanu, Dunsany y gentuza de esta calaña en los anales del terror y la fantasía. Tiene un profundo sentido del humor, un sentido surrealista y macabro muy marcado y muchas ideas extremas y hasta absurdas que sin embargo sabe convertir en terrores auténticos y muy creibles, porque hay mucho de cachondo y lúdico en su literatura; muchas de sus historias rozan no, superan, lo increible y probablemente su sinopsis produciría más de un rascado de cabeza aturdido, pero su estilo directo, poético y abstarcto consiguen venderte cien motos.

También es un experto en la narrativa superbreve, más allá de lo que especalizó a su pluma fue el cuento, capaz de tanto en página y media como otros no lograrían jamás en una novela entera. También sabe ser muy tierno y melancólico, muy emocionante, y sobre todo, hay en él una mezcla purísima de lo fantasioso puro y la verdad de fondo de lo que relata; los personajes, los ambientes, el sabor de las ciudades y los círculos sociales, sobre todo los marineros y sus sagradas leyes del whiskey, son de un realismo pocas veces igualado mientras que, como ya dije, los elementos fantásticos con los que cohabita son de lo más outré. La mezcla funciona a la perfección gracias a su genio. Quizás sea un autor demasiado extraño y sui generis para colocarlo en algún lugar comodamente entre los clásicos acostumbrados. Humor negro, ternura, terror, vanguardismo, simbolismo, absurdo y puro realismo a veces en un mismo cuento puede que resulte demasiado idiosincrático para que algunos le hayan puesto en el lugar que le corresponde.

Sin embargo, Ray ha tenido bastante fortuna en el pasado en España. Traducidos centenares de sus Harry Dickson, acervo y aguilar han publicado gran parte de su obra fundamental, como las historias del Whiskey, los veinticinco relatos negros y fantásticos o Los Nuevos cuentos de Canterbury, por no hablar de su magistral novela Malpertuis. Lamentablemente estas son ediciones añejas solo encontrables en librerias de segunda mano y libro viejo, ya que el mercado editorial actual parece poco interesado en este auténtico Titan desconocido e injustamente mal recordado.
 
De Ray he leido dos veces Malpertius,unas pocas novelitas de Harry Dickson y unos cuantos relatos dispersos en antologias varias,además de algunas cosas que pesqué en los mares piratas de la internés,para ser leidas en esos cacharritos de tinta evanescente que tan poco gustan a unos ojos amantes del papel apolillado como los mios.
Para poder echar por fin un vistazo decente a su narrativa breve voy a agenciarme "Las 25 mejores...",en tomo añejo de Aguilar,a la
espera,quizá infructuosa,de que alguna editorial cómo Valdemar se anime con su obra completa.
 
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