Ese Benq tiene buena reputación como monitor gaming, pero debes tener en cuenta que es un monitor que antepone ciertas características orientadas a juegos a la calidad de imagen, por lo que tendrás que validar tus expectativas.
Me explico.
Las principales características gaming del Benq son detalles como el soporte para frecuencias de refresco de hasta 144Hz que permiten una fluidez superlativa, un panel para la imagen con un tiempo de reacción muy bajo y un input lag (respuesta a las señales provenientes del ordenador) igualmente muy bajos. También veo que tiene un modo para hacer más nítido el movimiento, dado que las pantallas LCD siempre han sufrido para mostrar el movimiento con la claridad de digamos un CRT.
Todo eso está muy bien si es lo que quieres, pero la pega es el panel de tipo TN usado con el que se sacrifica algo de calidad de imagen para poder ofrecer esas características gaming dentro de esos precios. Para que te hagas una idea, un panel TN se ve peor que la mayoría de televisores actuales en cuanto a color y contraste. Esto se debe a que los televisores no montan paneles TN, sino de tipo IPS ó VA que ofrecen ciertas ventajas en cuanto a calidad de imagen a costa de ser algo más caros y un poco más lentos.
Hay algunos modelos que son capaces de aunar casi todo el lote de prestaciones y calidad de imagen, pero eso nos lleva al menos a 27 pulgadas y precios más elevados.
A lo que iba.
No todo el mundo es capaz de apreciar las pequeñas diferencias que suele haber entre monitores en cuanto a input lag ni todo el mundo tiene PCs para jugar holgadamente por encima 60fps a 1080p sin reducir bastante el detalle gráfico en juegos exigentes por lo que, dependiendo de en qué lado de la balanza se quiera poner más peso, un monitor de 60Hz con panel IPS ó VA podría resultar más interesante aunando prestaciones suficientes para juegos y mejor calidad de imagen que un monitor TN de 144Hz.
Por tanto, si sigues interesado en monitores de 144Hz con input lag extremadamente bajo como ese Benq, aparte de ese modelo, en caso de que tengas una tarjeta gráfica Radeon puede que te interese mirar algún monitor compatible con Freesync, que es una tecnología con la que el monitor ajusta en tiempo real la frecuencia de refresco a la tasa de cuadros por segundo que ofrezca el juego y así ofrecer más inmediatez pudiendo jugar sin utilizar Vsync pero eliminando el tearing, el efecto de líneas horizontales que "cortan la imagen". Para Nvidia también existe una tecnología equivalente, G-Sync, pero son menos los monitores compatibles y en 24 pulgadas pasan por bastante de 300 euros.
Monitores de 24 pulgadas de 144Hz con Freesync pueden ser los Iiyama G-MASTER GB2488HSU, AOC G2460PF ó Asus MG248Q.
Dentro de los modelos de 60Hz tienes monitores IPS como el Dell U2414H ó un VA como el Iiyama XB2483HSU. El primero debería ser algo mejor en color y ángulos de visión cuando no lo veas de frente mientras que el segundo tendrá un contraste bastante superior.
En definitiva, si juegas mucho a juegos muy rápidos podría compensarte perder algo de calidad de imagen para tener la máxima inmediatez posible en la imagen, pero si los juegos rápidos no son el principal uso del monitor, un buen modelo de 60Hz podría darte una experiencia más satisfactoria en conjunto.