Tuve un AVR tope de gama de Kenwood, una bestia parda que pesaba una tonelada y media y con bastante potencia de salida capaz de lidiar con altavoces difíciles.
Nada, tampoco, le pasaba como a Sony, que no terminaba de ser un producto redondo por H o por B.
La época donde mejores equipos se construyeron fue en los 70, mejor a nivel constructivo que los 80. En los 80 llegó el uso masivo y abusivo del plástico, por eso se puso de moda el color negro. Antaño, el silver era aluminio puro, nada de plástico. Con la bajada de costes, en plástico ese color aluminio quedaba muy al descubierto y amarilleaba con el tiempo, así que se decidió pasar el negro y aligerar los chasis.
Aunque hacer un equipo modular mono marca estéticamente queda más en conjunto, para mí lo bonito es hacerlo variado y multi marca.
Lo malo es que de un tiempo a esta parte hay una auténtica fiebre con esos equipos y los que fueron buenos hoy cuestan un dineral. Es absurdo, no debería de ser así y además me da mucha rabia, pero "es el mercado". La electrónica japonesa de hace 40 años o más se ha puesto de moda y hay demasiada gente dispuesta a pagar por ella, lo que convierte una búsqueda en teoría fácil en algo difícil y complicado.