Bueno, ya que hemos abierto el melón de los coches chinos, me extiendo, que llevo un mes empapándome de todo.
Empecemos por los famosos reviewers. Sinceramente, no soy mucho de ver videos, aunque alguno de vez en cuando cae. Pero este mes me habrá visto cincuenta.
Hay una cosa que me ha quedado clarinete: Valen para ver el coche por encima, algunas características, como es por dentro... y poco más. Las conclusiones, te las puedes pasar por el arco del triunfo. Por varios motivos. El primero, que los reviewers no tienen ni puta idea de lo que están probando. Y como ejemplo, pongo al bocachancla del Calero y sus videos sobre el Omoda. Saca una primera toma de contacto, y como cosas que "no le gustan", menciona el sistema híbrido, sin poderlo probar como el mismo reconoce, que la suspensión es blanda y no se puede ajustar, y que las ayudas a la conducción son una pesadilla para desactivarlas. Vale, pasamos al segundo video que saca, y el sistema híbrido pasa a ser la octava maravilla del universo, la suspensión puede ajustarse, "pero poco", y sigue sin enterarse de que hay una pantalla específica para desactivar las ayudas en bloque (su compañero inglés si que se da cuenta, pero es malo y no se lo dice). Si ya que lo hemos mencionado, hablamos de este, tres cuartos de lo mismo. Se tira cinco minutos de reloj solo para demostrar que no sabía como abrir el portón trasero automáticamente, se dedica a echar botellines de agua encima del coche para ver si se cierra automáticamente el techo eléctrico (eso no funciona, y en otros videos lo hacen con una manguera simulando lluvia y se ve que lo hace perfectamente), e ignora características técnicas como la capacidad del maletero, confundiéndola con la de la versión no híbrida (este tiene menos por el motor eléctrico trasero).
En fin... Yo cuando hacía reviews, me molestaba en estudiar al dedillo el aparato en cuestión hasta conocerlo mejor que a mi hijo. Pero eso se ve que ya no se lleva.
El segundo problema es que se ve DESCARADAMENTE que se esfuerzan en encontrar pegas. Hasta donde no las hay. Mención especial al momento ridículo en el que a Calero le parece "incomodísimo" tener que abrir la puerta con el codo al activar la apertura eléctrica, para luego decir que "gracias a Dios" hay apertura manual (diez centímetros más atrás), y proceder a abrir la puerta con esta... y con el codo, claro. Al british, en cambio, la apertura eléctrica le parece genial.
Entiendo que no pueden poner a ningún coche por las nubes por mucho que lo piensen, porque al fin y al cabo, viven de lo que viven, y no pueden mosquear a según que gente, pero ostias... cúrratelo un poquito más.
Dejando de lado a los estómagos agradecidos estos, hablemos de los coches chinos. Les he seguido la pista desde que empezaron, y observo lo mismo que vi cuando empezaron a clonar equipos de audio, o electrónica en general. El proceso es siempre el mismo:
- Arrancan con productos muy baratos, pero de dudosa fiabilidad, control de calidad nulo, y un gusto estético chino cien por cien, que no coincide PARA NADA con el nuestro. Pero oye, son baratos, y cumplen.
- Empiezan a meter diseños más "occidentales", aunque la calidad sigue siendo discutible.
- Copian descaradamente diseños y tecnología de aquí, y lo aplican a sus productos. La cosa empieza a pinta bien, aunque ya el precio no es TAN descaradamente favorable (aunque aún es muy ventajoso).
- A base fichar ingenieros y diseñadores, fusilan a la perfección los productos occidentales a una fracción del coste (en este punto se encuentra el Omoda y algunos otros). De fondo siguen racaneando en controles de calidad y cosas "que no se ven", para mantenerse en precio.
- Igualan, y hasta superan a sus homónimos occidentales y los dejan en el barro. Esto sucede más pronto que tarde.
Aquí nos encontramos en el penúltimo escalón con el tema de los coches. No es de recibo que un coche que cuesta la tercera parte, sea igual de válido (aunque sea en un 70%) que otro fabricado aquí, que cuesta el triple. Los fabricantes europeos decidieron hace unos años, ayudados por nuestra querida UE, que preferían vender menos, pero con un margen mucho mayor para compensar. Mejor diez de cien mil, que veinte de cincuenta mil. Fue su decisión, y la de los políticos que querían menos coches circulando sin afectar a la industria. Pero ahora resulta que viene un chino, y te hace los coches que tú vendías, al precio que tu los vendías, y casi igual de buenos que los tuyos. Y ahora vienen los lloros.
Y esto no ha hecho más que empezar. Porque no van a pararse. Estos coches chinos tienen sus cosas, pero hay algo de lo que nosotros carecemos, y ellos tienen a raudales: FLEXIBILIDAD Y GANAS DE MEJORAR. El primer Xiaomi fallaba en varios puntos (frenos, por ejemplo). Pero en cuestión de meses, solucionaron TODAS las pegas. Sin lanzamiento de nuevas versiones, sin campanillas ni golpes en el pecho. Mejoraron su producto, mantuvieron el precio, y se sentaron a esperar.
Este Omoda 9 parte de una base de escándalo: una plataforma híbrida espectacular, un interior premium de verdad, un paquete de serie con el que no puedes ni soñar en un coche occidental, y una estética que ha huido de lo chino y se nutre de un exterior Range Rover, y un interior Mercedes. Tiene cositas algo más "toscas" (si fallan, ya se verá), pero es que el tema no es ese, sino la comparación con lo que hacían hace cinco años y lo que hacen ahora. La progresión es de hacérselo mirar.
La cuestión es que te subes en él, y no ves un coche "chino" en el sentido peyorativo de la palabra. Pero es que para nada. Y como digo, he estado trasteando MUCHO en un Q8, y reconociendo que está a otro nivel... no percibes un nivel MUY superior. Para nada. Es más, al Omoda se le pueden sacar pegas.. pero al Q8 también, ojo. Y bastantes. La respuesta táctil, el portón trasero, la capacidad del maletero, el equipo de sonido, algunos acabados, el puto negro piano, que te cobren suscripciones por bastantes cosas después de dejarte ciento cincuenta mil pavos (que se dice pronto)... En fin, que no es que obtengas por lo que pagas, como pudiera parecer.
Mi conclusión: la industria de la automoción europea está muerta y en descomposición. Solo falta que lo asuman. Los coreanos le dieron el primer tiro, y los chinos le van a dar un cañonazo. Es inevitable.