Manu1001
Au revoire.
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Hace unos años me movía casi en exclusiva en el entorno Apple. Mi ordenador era un MacBook Pro, tenía un iPad Air, mi teléfono era un iPhone X, y mi reloj un Watch. Cansado del estancamiento de MacOS, y de la cerrazón de IOS, decidí abandonar. Vendí el MacBook, el iPhone y el Watch, y solo me mantuve fiel al iPad, maldiciendo la poca visión de Google respecto a los tablets (algo que sigo pensando).
Hace poco decidí volver al redil, a ver que pasaba. Me temía lo peor, la verdad. Mi PC es... un PC, mi teléfono era un Note 20 Ultra (gama muy alta de Android), y mi reloj un Galaxy Watch. Como digo, solo me mantuve fiel a los iPad, y mantengo mi iPad Pro encantado de la vida. El resto... Android y Windows 11.
Con Windows estoy bastante satisfecho, con claroscuros. Por ejemplo, desde hace un tiempo se niega a suspenderse o hibernar, y ello me obliga a apagar por completo el equipo, algo que no me gusta NADA. Pero es lo que hay. Windows y sus manías. Ya estoy acostumbrado. Con Android estaba bastante satisfecho en general. Eso de poder configurar prácticamente todo me gusta, la verdad, y en prestaciones estaba satisfecho. Por eso digo que me temía lo peor, gastarme un dineral... para no apreciar mejora.
Estaba equivocado. Y ahora detallo por partes. Explicaré en lo que creo que Apple ha mejorado, y lasa cosas que no me han gustado tanto. Si las hay.
Empecemos por el teléfono. De un Note 20 Ultra, a un iPhone 14 Pro Max. Diferencias y sensaciones.
- Lo primero, la pantalla. La del Note es OLED, con borde curvo, HFR y excelente resolución. Nada que objetar. Pero... la del iPhone es de otro planeta. Por un solo tema muy sencillo: como se ve a plena luz del sol. La del Note, cuesta ver algo. La del iPhone... como si estuvieras en interior. Es absolutamente BRU-TAL
El tema del refresco y demás... sin diferencias. Además, me la pela. Pero este tema, para mi ha sido un game changer. Lo aprecio infinito. Solo por el, me merece la pena el cambio.
- La calidad percibida. Si bien el Note es un tremendo aparato, el iPhone está por encima, hay que reconocerlo. Se ve construido con excelencia, es contundente, y desprende calidad. No es una diferencia abismal, pero se nota.
- Fluidez... la misma, la verdad. No he notado ralentizaciones en nada, en ninguno de los dos.
- Batería. Otra agradable sorpresa. Suelo darle bastante tralla al móvil, y para mi, que me durase con carga hasta la hora de acostarme, ya era un triunfo. Pero es que este iPhone me dura el dia completo... y otro más. Acojonante. Nunca había visto nada parecido.
- Customización. Aquí sigue ganando Android, pero ya por no tanto. Apple ha abierto un poco más IOS a las preferencias del usuario, y se agradece. No está al nivel de Android, pero creo que para mi... es suficiente. Con los widgets y la customización de la pantalla de inicio, se pueden hacer cositas. Y la intuitividad de todo es de agradecer (con algunas salvedades en forma de distribución absurda de algunas preferencias).
- La biometría. El Note tiene tanto sensor de huellas bajo la pantalla, como reconocimiento facial. Y que tenga ambos, parecía buena idea en un principio. Si te falla uno, tienes el otro. Bien. El problema es que en ese momento no piensas que hay otra posibilidad mejor: que no haya un fallo. Y eso es lo que pasa con FaceID. Que no falla. Que te reconoce incluso con gafas y mascarilla. El salto de calidad desde el iPhone X es brutal. ¿Sensor de huellas como reclaman algunos? Sinceramente... ¿para qué? Reconozco que yo era uno de los que veía incomprensible que Cupertino no lo implementara. ya he entendido por qué. No es necesario. En el Note (y eso que podríamos decir que es el mejor Android en cuanto a sensores biométricos del mercado), era muy probable que no te reconociese la cara. Un simple cambio de peinado, o unas ojeras, ya eran suficientes para que tu móvil pensase que no eras tu. Pero bueno, es una molestia, pero usemos la huella dactilar. Si, bueno... siempre que coloques el dedo en la posición correcta, con el grado de presión adecuado... y que no te hayas lavado las manos antes, o estés algo sudoroso. Porque ante la más mínima humedad... no te reconoce. Un tremendo fastidio a veces. Hale, a meter tu clave de acceso mientras te mira la gente con sorna. ¿La gente? Si, la que está esperando a que pagues, lo que nos lleva al siguiente punto...
- El pago con tarjeta. De nuevo la sencillez y la eficacia imponen su ley. Donde acabo de decir que causaba colas y miradas inquisidoras, con el iPhone generas... envidia. Un sencillo doble click, faceID se activa, te reconoce el cien por cien de las veces... y pago realizado. Siempre. Sin problemas.
Claro ganador... el iPhone. Aun siendo el Note un telefonazo increíble. Echaré de menos el sPen, por ejemplo. Apple podía sacar un Pencil pequeño acoplable magnéticamente al iPhone, y sería un acierto. Pero bueno... podré vivir sin ello. Pantalla y batería lo compensan con creces.
Pasemos al reloj. El Galaxy Watch cuenta con WearOS, y es bueno. Incluso podría decir que muy bueno. Pero sustituirlo por un Apple Watch Ultra es como pasar de un Twingo a un Mercedes clase S. Cosas que he apreciado:
- Pantalla. De nuevo la pantalla. La de esta bestia tiene nada más y nada menos que 2.000 nits. Rige lo mismo que para el iPhone, a plena luz del dia... se ve perfectamente. Y un reloj es para consultarlo por la calle. Brutal. En el Samsung, tenía esferas en alto contraste que "se veían", pero... esta es un espectáculo. Y no solo es que se vea de maravilla, es que es grande. Muy grande. Lo cual permite, por ejemplo, usar perfectamente el teclado en pantalla.
- Batería. Y de nuevo un game changer. Hemos pasado de un día (a duras penas)... a TRES. Esto es un cambio impresionante. No tener que estar pendiente de cargar el reloj por las noches te permite, por ejemplo, monitorizar el sueño, que era una asignatura pendiente para mi.
- Calidad. Aunque el Samsung es metálico y se siente sólido, de nuevo esto es otro nivel. Caja de titanio, cristal de zafiro... Aunque, como siempre hago, lo he protegido con una "skin" de Pitaka, y sustituido la correa por otra de la misma marca, en fibra de carbono. Acojonante, de verdad. Y pediré mañana una correa específica hecha de titanio para los dias en que quiera vestir más elegante.
- La usabilidad... excepcional. A WearOS aún le queda recorrido para llegar a esto. Todo en su sitio, y una interacción con el móvil, de escándalo. En navegación, ves el mapa, ves las indicaciones, te avisa de las mismas mediante sonido y vibraciones, de forma muy intuitiva... Las mediciones biométricas, precisas y contínuas, perfectamente integradas en la app Salud. Es otro nivel.
- El pago con tarjeta. Si, también suelo pagar con el reloj.
Pero, no sé por qué, cerca del 20% de los TPV de los comercios, no reconocían el Samsung Galaxy Watch como medio de pago válido. No sé por qué, ni Samsung parece saberlo (les pregunté). Eso implica que, si quiero hacer alguna compra, no puedo salir relajado con el reloj. Tengo que llevarme el móvil. Por si acaso. Y ojo que no tengas problemas, porque en alguna ocasión (muchas menos que con el reloj, pero también ha pasado), tampoco funcionaba el móvil. Y no era por falta de saldo, malpensados, que soy forero.
El Apple Watch ha funcionado (hasta ahora) el cien por cien de las veces. Y al tener LTE... no necesito el móvil para nada si salgo de compras. De lujo.
De nuevo, el ganador es el Apple Watch Ultra. Sé que no es una comparación justa (estamos hablando de rangos de precio muy distintos), pero side to side... hands down.
Por ahora, dos de dos. Y eso que no las tenía todas conmigo. Que en realidad son tres, pero no son tres, por que he seguido fiel a mi iPad Pro. Luego son tres. Bueno, cuatro. Pero el cuarto es MacOS. Y ahí si que creo que Windows sigue ganando la batalla, pese a sus cosas. Apple tiene descuidado, muy descuidado al sector de los Mac. Parece importarles bien poco. Mucho se ha hablado de la futurible integración entre MacOS e IOS, pero sigue sin llegar. Y mientras tanto, MacOS sigue abandonado mientras Microsoft sigue a su ritmo, lento pero sin pausa. Si, retomaré mi Sagar Gadizkatua y lo pondré en marcha, por completismo más que nada, pero aquí Apple no es el claro ganador.
En lo de volver a Apple, menciono que lo hago porque hay que considerar un factor global. Es decir, algo que afecta a todos los dispositivos implicados. La integración. El poder compartir contenido entre ordenador, tablet, teléfono, y reloj, es extremadamente útil. El poder sacar los auriculares (también he comprado unos Airpods Pro 2) y que funcionen en el iPad, en el reloj o en el móvil, sin más, es tremendo. Que puedas compartir la información de forma sencilla e intuitiva, casi sin preocuparte de ello, es una gozada. En eso han sido unos maestros, en crear un ECOSISTEMA del que no quieres salir (aunque yo lo hice en el pasado como buen rebelde que soy), que te obliga a pasar por caja no una vez, sino repetidas veces, para poder lograr el nirvana. Son unos putos genios, lo reconozco. Y cuando alguien hace las cosas bien, hay que alabarlo, lo mismo que los criticas cuando hacen las cosas mal. A Jobs lo que es de Jobs.
Hace poco decidí volver al redil, a ver que pasaba. Me temía lo peor, la verdad. Mi PC es... un PC, mi teléfono era un Note 20 Ultra (gama muy alta de Android), y mi reloj un Galaxy Watch. Como digo, solo me mantuve fiel a los iPad, y mantengo mi iPad Pro encantado de la vida. El resto... Android y Windows 11.
Con Windows estoy bastante satisfecho, con claroscuros. Por ejemplo, desde hace un tiempo se niega a suspenderse o hibernar, y ello me obliga a apagar por completo el equipo, algo que no me gusta NADA. Pero es lo que hay. Windows y sus manías. Ya estoy acostumbrado. Con Android estaba bastante satisfecho en general. Eso de poder configurar prácticamente todo me gusta, la verdad, y en prestaciones estaba satisfecho. Por eso digo que me temía lo peor, gastarme un dineral... para no apreciar mejora.
Estaba equivocado. Y ahora detallo por partes. Explicaré en lo que creo que Apple ha mejorado, y lasa cosas que no me han gustado tanto. Si las hay.
Empecemos por el teléfono. De un Note 20 Ultra, a un iPhone 14 Pro Max. Diferencias y sensaciones.
- Lo primero, la pantalla. La del Note es OLED, con borde curvo, HFR y excelente resolución. Nada que objetar. Pero... la del iPhone es de otro planeta. Por un solo tema muy sencillo: como se ve a plena luz del sol. La del Note, cuesta ver algo. La del iPhone... como si estuvieras en interior. Es absolutamente BRU-TAL

- La calidad percibida. Si bien el Note es un tremendo aparato, el iPhone está por encima, hay que reconocerlo. Se ve construido con excelencia, es contundente, y desprende calidad. No es una diferencia abismal, pero se nota.
- Fluidez... la misma, la verdad. No he notado ralentizaciones en nada, en ninguno de los dos.
- Batería. Otra agradable sorpresa. Suelo darle bastante tralla al móvil, y para mi, que me durase con carga hasta la hora de acostarme, ya era un triunfo. Pero es que este iPhone me dura el dia completo... y otro más. Acojonante. Nunca había visto nada parecido.

- Customización. Aquí sigue ganando Android, pero ya por no tanto. Apple ha abierto un poco más IOS a las preferencias del usuario, y se agradece. No está al nivel de Android, pero creo que para mi... es suficiente. Con los widgets y la customización de la pantalla de inicio, se pueden hacer cositas. Y la intuitividad de todo es de agradecer (con algunas salvedades en forma de distribución absurda de algunas preferencias).
- La biometría. El Note tiene tanto sensor de huellas bajo la pantalla, como reconocimiento facial. Y que tenga ambos, parecía buena idea en un principio. Si te falla uno, tienes el otro. Bien. El problema es que en ese momento no piensas que hay otra posibilidad mejor: que no haya un fallo. Y eso es lo que pasa con FaceID. Que no falla. Que te reconoce incluso con gafas y mascarilla. El salto de calidad desde el iPhone X es brutal. ¿Sensor de huellas como reclaman algunos? Sinceramente... ¿para qué? Reconozco que yo era uno de los que veía incomprensible que Cupertino no lo implementara. ya he entendido por qué. No es necesario. En el Note (y eso que podríamos decir que es el mejor Android en cuanto a sensores biométricos del mercado), era muy probable que no te reconociese la cara. Un simple cambio de peinado, o unas ojeras, ya eran suficientes para que tu móvil pensase que no eras tu. Pero bueno, es una molestia, pero usemos la huella dactilar. Si, bueno... siempre que coloques el dedo en la posición correcta, con el grado de presión adecuado... y que no te hayas lavado las manos antes, o estés algo sudoroso. Porque ante la más mínima humedad... no te reconoce. Un tremendo fastidio a veces. Hale, a meter tu clave de acceso mientras te mira la gente con sorna. ¿La gente? Si, la que está esperando a que pagues, lo que nos lleva al siguiente punto...
- El pago con tarjeta. De nuevo la sencillez y la eficacia imponen su ley. Donde acabo de decir que causaba colas y miradas inquisidoras, con el iPhone generas... envidia. Un sencillo doble click, faceID se activa, te reconoce el cien por cien de las veces... y pago realizado. Siempre. Sin problemas.
Claro ganador... el iPhone. Aun siendo el Note un telefonazo increíble. Echaré de menos el sPen, por ejemplo. Apple podía sacar un Pencil pequeño acoplable magnéticamente al iPhone, y sería un acierto. Pero bueno... podré vivir sin ello. Pantalla y batería lo compensan con creces.
Pasemos al reloj. El Galaxy Watch cuenta con WearOS, y es bueno. Incluso podría decir que muy bueno. Pero sustituirlo por un Apple Watch Ultra es como pasar de un Twingo a un Mercedes clase S. Cosas que he apreciado:
- Pantalla. De nuevo la pantalla. La de esta bestia tiene nada más y nada menos que 2.000 nits. Rige lo mismo que para el iPhone, a plena luz del dia... se ve perfectamente. Y un reloj es para consultarlo por la calle. Brutal. En el Samsung, tenía esferas en alto contraste que "se veían", pero... esta es un espectáculo. Y no solo es que se vea de maravilla, es que es grande. Muy grande. Lo cual permite, por ejemplo, usar perfectamente el teclado en pantalla.
- Batería. Y de nuevo un game changer. Hemos pasado de un día (a duras penas)... a TRES. Esto es un cambio impresionante. No tener que estar pendiente de cargar el reloj por las noches te permite, por ejemplo, monitorizar el sueño, que era una asignatura pendiente para mi.
- Calidad. Aunque el Samsung es metálico y se siente sólido, de nuevo esto es otro nivel. Caja de titanio, cristal de zafiro... Aunque, como siempre hago, lo he protegido con una "skin" de Pitaka, y sustituido la correa por otra de la misma marca, en fibra de carbono. Acojonante, de verdad. Y pediré mañana una correa específica hecha de titanio para los dias en que quiera vestir más elegante.
- La usabilidad... excepcional. A WearOS aún le queda recorrido para llegar a esto. Todo en su sitio, y una interacción con el móvil, de escándalo. En navegación, ves el mapa, ves las indicaciones, te avisa de las mismas mediante sonido y vibraciones, de forma muy intuitiva... Las mediciones biométricas, precisas y contínuas, perfectamente integradas en la app Salud. Es otro nivel.
- El pago con tarjeta. Si, también suelo pagar con el reloj.


De nuevo, el ganador es el Apple Watch Ultra. Sé que no es una comparación justa (estamos hablando de rangos de precio muy distintos), pero side to side... hands down.

Por ahora, dos de dos. Y eso que no las tenía todas conmigo. Que en realidad son tres, pero no son tres, por que he seguido fiel a mi iPad Pro. Luego son tres. Bueno, cuatro. Pero el cuarto es MacOS. Y ahí si que creo que Windows sigue ganando la batalla, pese a sus cosas. Apple tiene descuidado, muy descuidado al sector de los Mac. Parece importarles bien poco. Mucho se ha hablado de la futurible integración entre MacOS e IOS, pero sigue sin llegar. Y mientras tanto, MacOS sigue abandonado mientras Microsoft sigue a su ritmo, lento pero sin pausa. Si, retomaré mi Sagar Gadizkatua y lo pondré en marcha, por completismo más que nada, pero aquí Apple no es el claro ganador.
En lo de volver a Apple, menciono que lo hago porque hay que considerar un factor global. Es decir, algo que afecta a todos los dispositivos implicados. La integración. El poder compartir contenido entre ordenador, tablet, teléfono, y reloj, es extremadamente útil. El poder sacar los auriculares (también he comprado unos Airpods Pro 2) y que funcionen en el iPad, en el reloj o en el móvil, sin más, es tremendo. Que puedas compartir la información de forma sencilla e intuitiva, casi sin preocuparte de ello, es una gozada. En eso han sido unos maestros, en crear un ECOSISTEMA del que no quieres salir (aunque yo lo hice en el pasado como buen rebelde que soy), que te obliga a pasar por caja no una vez, sino repetidas veces, para poder lograr el nirvana. Son unos putos genios, lo reconozco. Y cuando alguien hace las cosas bien, hay que alabarlo, lo mismo que los criticas cuando hacen las cosas mal. A Jobs lo que es de Jobs.
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