Canta muy bien y la película se sustenta en él, que está impresionante. Literalmente borda al Dylan primerizo y lo hace con todo el sambenito de tener que interpretar a un misterio, porque por muchos detalles que se sepan de su biografía el tío no se ha dejado conocer por nadie y la película juega muy bien con eso.
Mangold la verdad es que un director muy apañado, sabe que esto es una película comercial que da para lo que da, nos deja un grandísimo retrato de ambientes con un ritmo portentoso. Dos horas y pico que se pasan como nada. Logicamente si no te interesa la figura de Dylan ni os acerquéis.
por cierto, qué oportunidad se ha perdido de volver a contar con Joaquin Phoenix para retomar su papel de Johnny Cash y así interconectar dos películas de su filmografía, pero el cheque se les quedó corto.