Si hoy, con la cantidad y velocidad de información que mueve internet, siguen siendo capaces de controlar el relato entre su rebaño, imaginaros como debía ser antes del 2000.
Somos hormigas en el juego de los poderosos, hoy al menos podemos ver un poco más allá.
Saludos
Hoy es infinitamente peor. Sincronizan la información al momento, cosa que antes no ocurría y cientos de cuentas lo replican en redes sociales, prensa, televisión, radio… y ya tienes todo sembrado.
Da exactamente igual si te mienten o te dan datos falsos, la gente los cree porque confían en el relato.
Hace años, antes de internet esto no era así. Y lo más importante, la gente tenía opinión, hoy la opinión es la de quien sigues.
En su día el PSOE se llenó de mierda hasta el cuello. Felipe y Aznar debatieron en televisión y el nivel en todos los sentidos al lado de lo de hoy es como comparar batallas de rap con chavales farmeando aura. Aznar consiguió ganar, porque El Mundo iba a tope sacando mierda a diario. Daba igual lo que dijesen El País o la SER, es que era incuestionable.
A mí lo que me deja loco es que veo a la gente fatal económicamente pero con intención de votar a los mismos. Los han convencido de que los otros van a ser peores. Y aunque yo estoy seguro de que los otros no van a hacer una mierda, como mínimo que echen a los que gobiernan ahora, no los premies.
A lo que veo que vamos, si no estamos ya, es a lo mismo que tantos gobiernos estilo venezolano, con un dictador y muchos a su alrededor viviendo de puta madre mientras la gran mayoría viven pero cada vez más al límite.
Por suerte para nosotros no tenemos ni materias primas que puedan interesar al Trump de turno. Ahora, mi apuesta sigue en pie: controlar el estrecho de Gibraltar es crear el nuevo Ormuz. En cuanto controlen la parte africana, con sus socios ingleses, que van a obedecer a lo que les diga el amo, ponen arenceles a todo lo que pase por allí y nadie les dice nada.
Por cierto, el equipo de opinión sincronizada no cuenta que Trump es a quien le estamos comprando más petróleo. Lo ponemos a caldo públicamente desde el gobierno pero por detrás le compramos lo que sea. Y el pelirrojo encantado.