Hace unas semanas en lo que podríamos llamar una estrategia de marketing cojonuda se filtró una primera crítica que ponía a esta nueva entrega de Indiana Jones a la altura de la mejor película de todos los tiempos, posteriormente, conforme se iba acercando su presentación en el Festival de Cannes veíamos que la recepción de la crítica estaba siendo bastante mixta. Se espera mucho de estas nuevas aventuras de Indiana Jones que llegan 19 años después del estreno de Indiana Jones y la Última Cruzada. Como os señalé al inicio de esta crónica fueron 2.300 espectadores los que la han visto en el pase que se celebró este mediodía en Cannes, muchos de ellos no podían evitar mostrar su entusiasmo y aplaudieron a rabiar nada más iniciarse la proyección e incluso comenzaban a tararear el célebre tema compuesto por John Williams cuando se pasaban los títulos. Pero la reacción nada más finalizar la proyección no fue tan eufórica, sí que se aplaudió, pero no de una manera tan entusiasta, tampoco hubo abucheos tal y como llegaron a pronosticar algunos. Eso sí, los fans de la saga no se van a sentir decepcionados con esta cuarta entrega, ya que se respeta al 100% el espíritu de la saga y sus habituales ingredientes siguen ahí. Lo que más se ha criticado es el guión de David Koepp, que una vez más ha practicado lo que más le gusta, el corta y pega. Eso sí, ha habido alguien que se aburrió soberanamente, la corresponsal de RNE, Conchita Casanovas. A la presentación han acudido todos, los padres de la criatura, Steven Spielberg y George Lucas, el héroe, Harrison Ford, su heredero o al menos eso pretenden, Shia LaBeouf, la chica, Karen Allen, la mala, Cate Blanchett, y los colegas, Jim Broadbent, Ray Winstone y John Hurt.