Con la vivienda siempre se mencionan las mismas cabezas de turco: los fondos, los ricos y la vivienda turística (decía Rodríguez Braun que el mejor amigo del hombre no es el perro, sino el chivo expiatorio).
Hasta que no se entienda que esas 3 cosas son consecuencia de la mala regulación y no causa de los problemas de vivienda, seguiremos yendo a peor. Y mientras los que sigan creyendo eso y reclamen más intervencionismo, sigan votando a los políticos que les prometen eso, seguiremos yendo a peor sin remedio.
La última marcianada, lo del seguro de impago a los propietarios. Otro parche más que seguro disparará el fraude y que costearemos todos los españolitos.
Es un plan sin fisuras, una lección magistral de cómo no se debe regular un mercado:
- Primero me cargo la demanda de compra (los pobres no podéis comprar)
- Después la envío al mercado del alquiler (suben precios)
- Política de cohesión territorial, cero patatero (las ciudades se convierten en polos de atracción de población joven en busca de oportunidades, sube más el precio). La España "vaciada" cada día que pasa está más vacía.
- No dejo construir prácticamente en ningún sitio porque el urbanismo es delicado, hay que mirar por el medio ambiente, este suelo es rústico porque hay un árbol y hay que proteger a no sé qué pajarito..., se contrae la oferta, suben precios.
- Solo pueden comprar los ricos, empiezan a surgir los fondos para comprar aquellas casas que antes compraban las familias.
- El alquiler está caro, regulamos el alquiler, protegemos a los okupas, amparamos mediante ley el sinhogarismo (inaudito en cualquier país medio serio del mundo).
- Los propietarios huyen del alquiler, venden sus pisos, ¿a quién? A los fondos y a los ricos (también extranjeros) porque no dejamos que nuestras familias puedan comprar.
- Otros se pasan al alquiler turístico como refugio porque el turista siempre se va.
- La oferta de alquiler residencial se hunde.
- El alquiler se dispara, la venta también (si la rentabilidad de un activo sube, su precio también sube).
- Instauramos un control de renta duro en el alquiler, pero los precios siguen subiendo. ¿Cómo? ¡No es posible! Sí, sí lo es porque siempre ha pasado lo mismo en todos los países que han aplicado normas similares, pero seguimos creyendo en la magia.
- El miedo a la okupación y a la inquiokupación hunde la oferta del alquiler a mínimos históricos, y lo poco que se alquila lo hace a precios disparatados.
- Como los propietarios no quieren alquilar debido al miedo de perder su casa (y la salud), ofrecemos un seguro de impago al propietario (vamos, que le puedo alquilar la casita de la playa a
@Tim y no hace falta ni que se mude, que ya pediré los pagos al seguro, mientras él puede pedir la ayuda al alquiler y gastarse el dinero en furcias y cocaína porque ni se comprueba que las ayudas al alquiler vayan efectivamente destinadas a pagar el alquiler).
Yo creo que en algún momento hay que parar, no? O seguimos interviniendo? Yo creo que todavía puede ser peor, sigamos.
Y sin mencionar todas esas estupideces chachi guays que intentan fomentar los partidillos que todos sabemos, del co-housing, co-living y mierdas similares.