Ahora en serio, es una noticia terrible. Por buenas o malas que fueran las pelis, al menos hasta ahora la saga Bond tenía el sello del tradicional evento puramente cinematográfico, que es lo que en mi opinión ha conseguido insuflar una extraordinaria longevidad a la franquicia. Ahora sin embargo parece que toca exprimir la gallina de los huevos de oro en un mercado de streaming sobresaturado de productos similares, con la consiguiente pérdida de valores distintivos que tenía la marca.
También supongo que tras el cierre de la etapa Craig ha sobrevenido una cierta crisis creativa en la familia Broccoli, que ahora ya no sabe muy bien qué hacer con el personaje, una vez agotada la alternativa de darle un trasfondo más serio y dramático. Eso y que cada vez debe de resultar más complicado encontrar un aspirante para el papel con potencial de estrella, y que quiera comprometerse durante una década con la serie. Mas luego los condicionantes sociales que ahora más que nunca exigen eliminar ciertas características de los personajes masculinos, y que en Bond son parte inseparable de su mito y legado.
Un saludete.