Peleas entre directores

Yo también leí la entrevista. Muy interesante, pero no acabo de entender ese desprecio final por parte de alguien que supuestamente ama la tauromaquia, si en teoría el documental ese no es para nada antitaurino ¿no?

Un saludete.
 
No acabo de entender ese desprecio final por parte de alguien que supuestamente ama la tauromaquia, si en teoría el documental ese no es para nada antitaurino ¿no?

No es extraño que este filme haya caído tan mal en los círculos de lo que llamamos «el taurineo», porque las descarnadas imágenes que componen el filme de Albert Serra contrastan de manera poderosísima con la visión de la tauromaquia que se pretende imponer desde, prácticamente, el último siglo.
El director no está tanto interesado en explicarnos al torero como en arrastrar al espectador a los orígenes del rito táurico, sin preocuparse de lo que la Ilustración y los reglamentos hicieron de él.
Que alguien haya sido capaz de filmar una película alrededor de la tauromaquia en pleno siglo XXI y que no haya puesto a un torero en pelotas dando mantazos a una becerra a la luz de la luna, en la desdichada imagen que concibió Chaves Nogales a mayor gloria de Juan Belmonte es, en sí mismo, un pecado de leso taurinismo que cualquier opinador de la cosa táurica que se precie no va a pasar por alto. El filme será más combatido, sin duda alguna, desde las filas del mundo taurino que desde el antitaurino, al que estas «Tardes de Soledad» dejarán completamente atónitos
 
Atrás
Arriba Pie