frank zito
Miembro habitual
PATTY HEARST (1988) de Paul Schrader
De lo menos conocido y comentado de Schrader es ésta polemica para los que la vieron y sin embargo estupenda película sobre el caso real de la joven millonaria secuestrada por un grupo terrorista con el que que acabó colaborando, celebrándose un juicio formal y mediático contra ella del que acabó librandose. El director narra con su habitual solidez y esa áspera elegancia en su puesta en escena, aquí con la foto de Bojan Bazzelli ("La cura del bienestar", "Pumpkinhead", "Kalifornia"), siempre desde el punto de vista de la secuestrada (esa oscuridad rota con la puerta abriéndose y el indefinido perfil de sus captores) y, pese a basarse en la autobiografía de la Hearst, el film se la apaña para no ser claro del todo ni autoexculpatorio, librandose de la best seller adaptation (polémica) de turno (ayuda la muy contenida interpretación de la malograda Natasha Richardson, que repetiría con el director en la excelente "El placer de los extraños") y a la incómoda pregunta "¿se unió a ellos por convicción o a forzada?" parece elucubrar la aún más incómoda idea "si, lo hizo para sobrevivir, pero esa misma búsqueda de supervivencia hizo que aislara sus emociones para que no le afectara lo que estaba haciendo", cosa que nos lleva por derroteros morales complicados. Cruda escena final, seguro que le gustaría a Kubrick.
THE PIT (1981) de Lew Lehman
Especie de cinta de culto en USA, con un chaval raro y repelente que emprende su venganza contra todos los que se meten con él y lo ridiculizan, cuando descubre en el bosque un pozo habitado por monstruos caníbales... ; la peli es curiosa, barata en todos los aspectos y tampoco busca crear atmósfera, por lo que se sustenta en la mala idea y humor negro que inspira su premisa. Muchos encontrarán más divertido que una historia de este tipo se cuente así a lo crudo, pero quizá haría falta más elaboración para sostener los pasajes en que no ocurre nada. Eso sí, los momentos clave, interpretaciones y diálogos son burdamente divertidos (el chico hasta dialoga con su oso de peluche, del cual escuchamos su voz...).