El porvenir ( Mia Hansen Love, 2016)
La directora franco-danesa irrumpe dispuesta a hacerse con el trono del drama francés de clase media alta intelectual-burgués, subgénero titpicamente galo que ultimamente estaba de capa caída.
La película triunfa gracias sobre todo al buen gusto y elegancia de un guión que respeta el ritmo de un discurrir sin estridencias de tono aunque no exento de vaivenes vitales, personificados en una vez mas el arte irreprochable de ese genio llamado Isabelle Huppert, que no abandona ni una sola secuencia del filme y que llena de vida cada gesto, cada acontecimiento, cada diálogo y cada silencio.
A Hansen Love se le nota que sabe lo que está narrando ( está basada-inspirada en el retrato de su madre, profesora de filosofía ) y el film goza de la frescura y ligereza de los retratos que aspiran a narrar algo mas que una historia, sino un devenir... de ahí el título y la gran conquista del film.
Seguramente tambien ha influido para bien alguna enseñanza de Olivier Assayas ( pareja de la directora ), ya que se entreve un gran dominio del ritmo interior de cada plano, de la elocuencia de cada localización, de la abundancia de acciones y referencias, todas válidas, creíbles, virtudes del cine del ex-crítico de Cahiers.
Curioso que haya salido al mismo tiempo que Elle, formarían un díptico solo aparentemente opuesto en lo que a caracteres femeninos se refiere... pero complementarios.
Merecido Oso de plata a la mejor direccion en el pasado festival de Berlín.