"La secretaria del sindicato respondió: Hace 40 años que soy sindicalista y no he pedido nunca el cierre de ninguna fábrica "
Eso es mentira, mi padre estaba en su momento afiliado al sindicato y forzaron el cierre de una empresa. Eran los años 80 o así. La excusa fue convertirse en cooperativa, pero como tal sobrevivieron seis meses. Luego se supo que vendieron la maquinaria y los terrenos para la construcción, un pelotazo de los buenos mientras los trabajadores no se llevaron ni un duro. Desde entonces mi padre no puede ni ver a los sindicatos.