Menuda sorpresa me he llevado con Golpe en la pequeña China, que me gustó poco de adolescente, como a tantos, por eso fue un fracaso. Y es que, claro, solo entra como debe con perspectiva adulta.
Porque es un homenaje-parodia riquísima del cine de artes marciales y el de Indiana Jones. Todo junto y con entidad propia. Con un héroe (en el que me inspiré para el Blasco de La Pasajera cuando solo me gustaba él de la película) maravilloso, idiota, fantasma, machista y maravilloso. Alguien que no interviene cuando hay grandes peleas porque se derriba a sí mismo y se esconde en su camión, en el que muere al final como leyenda loser.
Espléndidamente filmada, asumiendo su genuina condición de todopoderosa serie B y musicada tan efectiva como de costumbre
Cachonda, cerda, de ritmo endiablado, guion loquísimo y con personajes al turrón y con icono constante.
Qué maravillosa sorpresa. Viva el cine.