nogales
Miembro habitual
qué gozada revisar y redescubrir L.A. Confidential ! ... 
... Y es al mismo modo una manera un tanto agridulce de constatar que es una manera de hacer cine en los grandes estudios de Hollywood que tal vez se haya perdido para siempre
Todo funciona como un reloj, la narrativa fluida y elegante de Hunson con el ritmo de cada secuencia dominado con mano de seda, cada plano y transición de una a otra como un guía que te adentra poco a poco en la pobredumbre moral de una fachada elegantísima.. y qué gran juego con la imagen y su reflejo en sus distintas vertientes ( la belleza del personaje de una bellísima Basinger tanto maquillada como magullada, el de Guy Pearce asistiendo en dos ocasiones desde una sala oculta a sus ascensos pero desde dos puntos vitales completamente distintos, el arranque con la crónica rosa de la revista couché - noir y el final mucho mas realista y romántico mostrandonos el agridulce sabor de la victoria parcial )
y qué casting, madre del amor hermoso. Todos están sublimes, con el descubrimiento de los entonces desconocidos aussies Pearce y Crowe, pero tambien un grandísimo Kevin Spacey ( al que me apetece reivindicar para tocar los cojones ) que borda un papel que curiosamente está envuelto en una subtrama que se parece mucho a la que le costó la carrera, un Danny de Vito desenvuelto, un David Strathairn sutilísimo ( que no era ni mucho menos conocido ) y un odioso y soberbio James Cronwell, arquetipo norteamericano conservador por antonomasia.

... Y es al mismo modo una manera un tanto agridulce de constatar que es una manera de hacer cine en los grandes estudios de Hollywood que tal vez se haya perdido para siempre

Todo funciona como un reloj, la narrativa fluida y elegante de Hunson con el ritmo de cada secuencia dominado con mano de seda, cada plano y transición de una a otra como un guía que te adentra poco a poco en la pobredumbre moral de una fachada elegantísima.. y qué gran juego con la imagen y su reflejo en sus distintas vertientes ( la belleza del personaje de una bellísima Basinger tanto maquillada como magullada, el de Guy Pearce asistiendo en dos ocasiones desde una sala oculta a sus ascensos pero desde dos puntos vitales completamente distintos, el arranque con la crónica rosa de la revista couché - noir y el final mucho mas realista y romántico mostrandonos el agridulce sabor de la victoria parcial )
y qué casting, madre del amor hermoso. Todos están sublimes, con el descubrimiento de los entonces desconocidos aussies Pearce y Crowe, pero tambien un grandísimo Kevin Spacey ( al que me apetece reivindicar para tocar los cojones ) que borda un papel que curiosamente está envuelto en una subtrama que se parece mucho a la que le costó la carrera, un Danny de Vito desenvuelto, un David Strathairn sutilísimo ( que no era ni mucho menos conocido ) y un odioso y soberbio James Cronwell, arquetipo norteamericano conservador por antonomasia.
