Mensch Maschine
Santur
Apocalypto (Mel Gibson, 2006)
A falta de ver 'El hombre sin rostro', creo que estamos ante el mejor film de Mel Jincho como realizador (aunque tampoco es que su nivel a superar sea precisamente muy alto): fascinante ambientación, diseño de producción y maquillaje/vestuario; un acertado casting de actores desconocidos de ascendencia aborígen americana; James Horner demostrando que podía prescindir de los parabarás y entregar una partitura étnica competente; Dean Semler metiéndonos de lleno en la luz y atmósfera de la jungla y las antiguas ciudades mayas, aún con el inevitable festival de artefactos de las cámaras HD de la época; y en general, una dirección donde Gibson concibe la acción física como razón de ser del film y la emplea con una determinación y energía admirables.
¿Objeciones? Pues las típicas tonterías de Gibson con sus sustitos, su pseudogore desquiciado, su machismo desatado, y por encima de todo, la falta de un sentido del humor adulto, jugando en cambio con bromas y esquematismos dramáticos e ideológicos propios de la mentalidad de un pajillero antisocial de 14 años.
En definitiva, un film notable no pocos aspectos, pero que sigue dejando la sensación de que el mundo mesoamericano precolombino aún no ha recibido un film a la altura.
Un saludete.
A falta de ver 'El hombre sin rostro', creo que estamos ante el mejor film de Mel Jincho como realizador (aunque tampoco es que su nivel a superar sea precisamente muy alto): fascinante ambientación, diseño de producción y maquillaje/vestuario; un acertado casting de actores desconocidos de ascendencia aborígen americana; James Horner demostrando que podía prescindir de los parabarás y entregar una partitura étnica competente; Dean Semler metiéndonos de lleno en la luz y atmósfera de la jungla y las antiguas ciudades mayas, aún con el inevitable festival de artefactos de las cámaras HD de la época; y en general, una dirección donde Gibson concibe la acción física como razón de ser del film y la emplea con una determinación y energía admirables.
¿Objeciones? Pues las típicas tonterías de Gibson con sus sustitos, su pseudogore desquiciado, su machismo desatado, y por encima de todo, la falta de un sentido del humor adulto, jugando en cambio con bromas y esquematismos dramáticos e ideológicos propios de la mentalidad de un pajillero antisocial de 14 años.
En definitiva, un film notable no pocos aspectos, pero que sigue dejando la sensación de que el mundo mesoamericano precolombino aún no ha recibido un film a la altura.
Un saludete.