Soy un cinéfilo fácil de complacer, y en general, disfruto siempre con una
buena mala película, y procuro ser positivo y constructivo, pero dios mío, esto es una mierda, no hay por donde cogerla:
House IV (1993) es la última entrega de la saga House. Una saga que en realidad, nunca fue tal. House II transcurría en otra casa, otra historia, otros personajes, y un tono mucho más cómico y nada terrorífico. "House 3" fue una secuela apócrifa que en realidad nada tenía que ver con la saga.
Y llegamos a House IV, película cuyo visionado llevaba tiempo retrasando. Vuelven a contar con William Katt, el protagonista de la primera parte, retomando al personaje de Roger Cobb.
MENTIRA. En realidad, se llama Roger Cobb, pero podía llamarse Rodrigo Sánchez. Su historia personal es totalmente diferente a la del personaje original. No se menciona en ningún momento que sea escritor de novelas de terror. Ahora tiene un hermano, se crió con él, y la casa maldita es la casa donde creció con sus padres, cuando en la película original nos contaban que quedó huérfano de niño, y lo crió su tía en la casa maldita (sin hermanos). Además, su mujer no parece tener nada que ver con el personaje de House, y aquí tiene una hija, y no un hijo.
¿Tan difícil era guardar un mínimo de coherencia? ¿Para eso le pagas un cheque a William Katt? ¿Para DESAPROVECHAR por completo el personaje?
En fin. Una historia absurda, malos ridículos, y cero terror. Olvidaros aquí de los logrados maquillajes de la primera parte, con sus monstruos. Olvidaros de los desfases gore de "House 3". EL mayor momento terrorífico es el enfrentamiento de la esposa de Cobb luchando contra una pizza de anchoas.
Para echarse a llorar.