Adaptación respetable, aunque no brillante, de una novela de Stephen King de unas 2 horas de duración. Al verla siempre tuve la sensación de que habría sido más apropiado estrenarla directamente como miniserie de televisión, como ocurrió con
El misterio de Salem’s Lot (que acabó en los cines) y con la que tiene ciertas cosas en común. Sin embargo, es inferior en general a aquella dirigida por el gran Tobe Hooper. Desconozco si la versión de más de 3 horas, ya editada en Blu-ray, que se pasó años después por TV mejora algo al introducir más detalles sobre la vida de los personajes, como por ejemplo con el de la carpenteriana Lisa Blount.
Un misterioso hombre interpretado de forma muy convincente por el extraordinario Max von Sydow llega a un pueblo en el que abre una tienda llamada “Needful Things”, o lo que es lo mismo, “Cosas necesarias” y es justo lo que ofrecerá a cada individuo que entre a su negocio. El extraño sujeto parece saber lo que quiere cada uno en todo momento y estará dispuesto a entregar el objeto que más deseen a cambio de que haga un pequeño trabajo con el que nadie le va a relacionar. Otro pilar fundamental de la película es Ed Harris dando vida al Sheriff de Castle Rock. También tenemos entre los rostros más conocidos a Amanda Plummer.
La historia plantea de forma evidente que debemos de alejarnos de los pactos con el diablo, de tener cuidado con lo que deseamos pero también nos invita a reflexionar acerca de asuntos morales. ¿Cuántas personas no estarían dispuestas a hacer algo aparentemente sin consecuencias si a cambio reciben lo que siempre han deseado? Cualquiera podría ser uno de esos habitantes de ese pequeño pueblo.