El problema no está en el comportamiento de los humanos está en el comportamiento de los animales domésticos que son millones y que actúan como escobas de virus . Su pelaje , su hocico , sus patas , están sirviendo para recoger virus de las calles y para llevarlos a las casas de sus dueños. La cantidad de nuevos contagios que causan los perros es pequeña pero es suficiente para conservar la epidemia viva hasta la eternidad . Si los perros siguen saliendo a la calle a pasear con sus dueños , la epidemia nunca se extinguirá . Es ridículo ver en las calles personas con guantes y máscaras no acerándose las unas a las otras , evitando tocar superficies , barandillas , evitando sentarse en los bancos públicos..... y mientras tanto ,sus perros van olisqueandolo todo y refregándose por todos lados. Es realmente ridículo .
¿ Hay alguien al timón de este barco ?
Eso es una de las cosas que siempre me he preguntado. Pero no me busquemos la lógica a las medidas de un gobierno que:
- Dice querer evitar las aglomeraciones pero concentra las salidas de la gente en franjas horarias. Y te prohíbe salir de madrugada, que es cuando menos gente hay.
- Prohíbe viajar en la misma fila de asientos de un coche a quienes viven juntos y se sientan juntos a comer y ver la tele.
- Te prohíbe ir solo a un sendero remoto a pasear aislado por la naturaleza, pero te permite ir a una excursión de turismo de aventura con otros veinte más.
- No te dejan ir a pescar a la punta de un espigón, pero si a juntarte con más gente en la terraza de una cervecería.
- No puedes ir a pasear con tu familia al completo por la calle, pero si te puedes juntar con tu prima Puri y sus seis niños en su piso de setenta metros cuadrados.
- Te obliga a ponerte mascarilla en el transporte público, pero no guantes, para que puedas esparcir bien todo con las manos, pero si toses estés protegido.
- Tienes prohibido ir a ver a un amigo que vive a dos kilómetros. Salvo que vayáis a un bar. O que os pongáis un chándal.
Pero puede ser que yo sea muy tiquismiquis y no vea la aplastante lógica de estas medidas. Al fin y al cabo, no soy uno de esos expertos tan tan tan expertos, que hasta hay que proteger su identidad. Que sabré yo, pobre ignorante neoliberal...