Fucking Amal, de Lukas Moodysson
El improbable romance de dos chicas adolescentes que viven en un pueblo de mierda, ni más ni menos que eso. No deja de ser la típica historia sobre el qué dirán, sobre aprender a aceptarse a uno mismo, pero administrando bien los tópicos y aportando una mirada inteligente, rigurosa, además de sensible, en torno a los problemas, angustias y dudas que son habituales en una edad tan jodida. La relación homosexual, pienso yo, es anecdótica; lo que le interesa a Moodysson es explorar el proceso de formación de la identidad en gente tan joven, con la influencia de los amigos, los padres, el entorno social, flotando alrededor. Ser libre de verdad es difícil, pues las presiones, los discursos del poder, nos convierten en lo que
debemos y no en lo que
queremos ser. No es fácil romper con unas ataduras (ser la más guapa, la más popular...) que son demasiado cómodas, como tampoco es fácil valorarse más y sortear una inútil autocompasión (qué rarita soy, cuánto sufro...).
Que el final es ingenuo, difícil de imaginar, con ese idealismo y ese “love wins”, pues sí (común a cualquier relación romántica adolescente, vaya)... sin embargo, eso ya es otra historia que empieza donde termina ésta que nos ocupa. Hay píldoras de mala leche aquí y allá; por ejemplo, la amistad de conveniencia con la chica discapacitada, que aprovecha la mínima para vengarse. O la madre que va de tolerante, de que no pasa nada por ser lesbiana, pero oye, que mi hija no es nada de eso (hay un trasfondo de padres ausentes, o que no entienden a sus hijos, aunque lo intentan). Y los suecos no salen del armario, salen... del retrete. En cuanto a los aspectos formales, me molesta la cámara amateur heredada del Dogma, que busca el verismo, muy bien, pero a costa de unos zooms espantosos. Al final, todo queda en el guión y en los jóvenes intérpretes, y en la habilidad del director para crear con ellos unos ambientes y unos diálogos creíbles.
Muy bonita, muy didáctica (cualquier parecido con bodrios tipo
Física y química es pura coincidencia), y en general, deliciosa suecada noventera.