La comedia de los terrores (The Comedy of Terrors). Jacques Tourneur, 1963
Jacques Tourneur dirigiendo a Basil Rathbone, Boris Karloff, Peter Lorre y Vincent Price a partir de un guión original de Richard Matheson.
¿Que narices puede salir mal con nombres como estos? Pues absolutamente nada.
La historia gira alrededor de dos funerarios (Price y Lorre) que, faltos de trabajo, deciden diversificarse hacia el asesinato para poder aumentar la carga laboral.
Humor negro y mucha mala leche lleno de escenas y diálogos de un incorrectismo que hoy en día no pasaría por ninguna sala de juntas americana. No lo voy a negar, pese a tratarse de una comedia no me reí mucho (soy muy difícil para la comedia), y Tourneur utiliza algún recurso no muy de mi agrado, pero aprecié muy positivamente una premisa tan loca como esta y como se desarrolla sin concesiones.
Creo que es una rareza, por tanto, muy recomendable, y si la historia no gusta, bien puedes perderte en el diseño de producción, la plani de Tourneur o por el simple hecho de ver juntos a esas leyendas de la interpretación.
Desterrado de las islas (Outcast of the Islands). Carol Reed, 1951
Adaptación de un relato de Joseph Conrad en el que a un hombre le conceden una segunda oportunidad para vivir en una isla tropical tras ser despedido por haber robado en su trabajo.
Amargo retrato sobre como el hombre puede mancillar incluso las cosas más inocentes e ingenuas. No suelo escuchar recomendados muchos títulos de Carol Reed más allá de "El tercer hombre", por lo que me alegro que el éxito de esa no fuera mera casualidad. Sin llegar a su excelencia, "Desterrado de las islas" me ha parecido una grandísima película muy bien interpretada por Trevor Howard, Ralph Richardson y George Coulouris, entre otros, y con un gran apartado visual tanto de Reed como de su DP Edward Scaife (el mismo que La noche del demonio!) que se sirve de una historia pesimista y bien desarrollada.
A parte, casi parece una versión desfigurada de la clásica película de aventuras como "Aves del paraíso" o "Retorno al paraíso" (nada que ver una con la otra pese al parecido del título) ya que la llegada a esa zona exótica no supone el cielo, sino que termina siendo un infierno personal.
Me ha levantado mucha curiosidad por leer el texto original de Conrad. ¿Alguna opinión al respecto?