El americano, de Anton Corbijn
Revisionada unos años después del estreno, sigue pareciéndome una película con aspectos muy estimables, al tiempo que fallida. El dire no oculta sus influencias (Melville, Leone) en este thriller con voluntad de ejercicio estilístico y de homenaje a cierto cine clásico, europeo, de un desarrollo más bien pausado y con una preferencia por la atmósfera por encima de la acción. Seguimos las andanzas de un personaje misterioso, con un pasado enigmático a cuestas y de vuelta de todo, dispuesto a realizar su última misión fuera de su entorno. Una historia típica y esquemática, con la búsqueda de redención y el fatalismo trágico del cine negro, que no deja de ser una excusa para presentarte al personaje y sus circunstancias... el problema, que no da para tanto y queda en un intento entre pretencioso y previsible.
Talento visual no falta, ni buen gusto en general. Sencillez ante todo, pocos elementos bien empleados (espacios, ambientes) y jugando con los tópicos del género (el signo icónico de la mariposa, los eternos secundarios que son el malo, la puta y el viejales amigo/confidente...). Clooney realiza una interpretación pétrea, en su sitio, y no se le pide más. Notable banda sonora, y brutal y poético final. Lástima de suspense un poco chorra (las piezas del taller, la cremita) que no me pega mucho con el tema. Lo mejor, los paseos de Clooney por el pueblo, sintiéndose vigilado, y los momentos de fabricación del arma.
Apunta maneras y no remata, lástima.