Mensch Maschine
Santur
Cortocircuito (John Badham, 1986)
Simpática ochentada a rebufo de E.T., que recicla parte del casting principal de Loca Academia de Policía para ofrecernos una suerte de comedia sci-fi sin muchas pretensiones, rodada con oficio pero sin demasiada chispa. Lo mejor sin duda es el diseño de los robots protagonistas (cortesía de Syd Mead), y, en el doblaje castellano, el trabajo del siempre maravilloso Miguel Ángel Valdivieso dando vida nunca mejor dicho al robot Número 5.
Fama (Alan Parker, 1980)
Interesante drama semimusical sobre jóvenes aspirantes al triunfo artístico en diversas disciplinas, con el que Parker comenzó una serie de películas centradas en personajes de clase pobre u obrera empeñados en salir de su pobreza material y espiritual. Aunque adolece de un ritmo irregular, de bastantes clichés dramáticos y, en general, de conflictos que quizá hoy han sido más que superados, sigue siendo un fascinante retrato del Nueva York de aquellos años. Buena parte del mérito lo tienen un casting lleno de frescura y talento, y la sensacional fotografía del habitual colaborador de Parker, Michael Seresin, sacando enorme belleza de cualquier localización por muy degradada que ésta sea con su habitual hiperestilización utilizando luz aparentemente natural y llena de contraste.
No he visto el remake, pero dudo mucho que tenga la misma capacidad del presente film retratar el zeitgeist de su época. Por no hablar de la estupenda banda sonora de Michael Gore, con la voz de Irene Cara deslumbrando en aquellas canciones que interpreta.
Un saludete.
Simpática ochentada a rebufo de E.T., que recicla parte del casting principal de Loca Academia de Policía para ofrecernos una suerte de comedia sci-fi sin muchas pretensiones, rodada con oficio pero sin demasiada chispa. Lo mejor sin duda es el diseño de los robots protagonistas (cortesía de Syd Mead), y, en el doblaje castellano, el trabajo del siempre maravilloso Miguel Ángel Valdivieso dando vida nunca mejor dicho al robot Número 5.
Fama (Alan Parker, 1980)
Interesante drama semimusical sobre jóvenes aspirantes al triunfo artístico en diversas disciplinas, con el que Parker comenzó una serie de películas centradas en personajes de clase pobre u obrera empeñados en salir de su pobreza material y espiritual. Aunque adolece de un ritmo irregular, de bastantes clichés dramáticos y, en general, de conflictos que quizá hoy han sido más que superados, sigue siendo un fascinante retrato del Nueva York de aquellos años. Buena parte del mérito lo tienen un casting lleno de frescura y talento, y la sensacional fotografía del habitual colaborador de Parker, Michael Seresin, sacando enorme belleza de cualquier localización por muy degradada que ésta sea con su habitual hiperestilización utilizando luz aparentemente natural y llena de contraste.
No he visto el remake, pero dudo mucho que tenga la misma capacidad del presente film retratar el zeitgeist de su época. Por no hablar de la estupenda banda sonora de Michael Gore, con la voz de Irene Cara deslumbrando en aquellas canciones que interpreta.
Un saludete.