Analizamos estas nuevas vacunas como que han sido creadas con mucha rapidez, con pocas pruebas. Pero es que ninguno nos miramos las fichas técnicas de otras vacunas. Por ejemplo, la vacuna que se está usando desde hace muy poco en España (no entra en el calendario de vacunación) para la meningitis que se administra a niños, Nimenrix. Miramos su ficha técnica. Autorizada en 2012 y renovada en 2017 por la EMA. ¿Estudios realizados? Sobre 9.621 personas. Los datos clínicos que no están completamente estudiados porque se hicieron sobre poca gente, 9 años después continúan igual, no se han realizado más estudios por parte de las empresas farmacéuticas.
Si nos vamos al caso de las embarazadas, lo mejor que le puede pasar a una mujer durante ese tiempo es no enfermar. No hay medicamentos que incluyan en sus ensayos clínicos a este tipo de pacientes y cualquier problema que surja es tratado con sumo cuidado, pues si las farmacéuticas o la EMA no se arriesgan, como para hacerlo la persona que te atiende en el hospital.
No defiendo que las vacunas que nos están poniendo sean seguras. Sí defiendo que las que nos hemos puesto y ponemos a nuestros hijos están en el mismo limbo de estudios, pero no lo miramos con el detalle que sí tenemos con estas. Y ya no vacunas, hay medicamentos a puñados que han pasado por la misma situación. El ejemplo más reciente es el del ibuprofeno, que compraba en la farmacia todo hijo de vecino como si fuera una aspirina. Y el de 600, menos no hacía nada. Hasta que años y años más tarde, creo que en Francia, un estudio dijo que su uso estaba asociado a problemas graves. Se escaló, se validó y finalmente el resto de países lo aceptaron. Hoy en día el ibuprofeno se puede comprar sin receta, pero el de 400, para poder comprar el de 600 es necesaria receta médica. Un ejemplo de que los estudios reales del medicamento se realizaron en la vida real. Y no vi a nadie poner el grito en el cielo pensando la cantidad de ibuprofenos que habrán podido tomarse y que siguen vivos de milagro. Es más, vas hoy en día a la farmacia a comprar ibuprofeno porque te lo indicó el dentista y te siguen informando del tema porque no se ha enterado casi nadie del asunto. Pasó desapercibido para la población a pesar de haber salido en toda la prensa.